Nayara

2

Llegó a casa con esos ojos negros radiantes y sus manitos pequeñas, sabía que la amaría por siempre. Ella es Nayara mi sobrina de 6 años, la única niña en la casa y la única también que hizo que mi papá gateara en el piso con tal de hacerla reír, hacerla feliz, es que todos intentamos hacerla  sonreír. Por ahora yo no tengo hijos y no sé sí el día que los tenga seré igual como lo soy con ella. Siempre es divertido conversar con Nayara, tiene miles de ocurrencias y casi siempre acompañadas de cientos de preguntas, en conclusión tiene un inmenso interés de saber cómo funciona el mundo.

Siempre me pide que le haga fotos, quizás es mi culpa creció acechada por mi cámara cada vez que quería congelar esos momentos especiales, su primer paso, comida, ducha, hasta su primer bostezo. Jugaba alrededor de mis lentes, mis filtros, mi camera de rollos y mis rollos, y mis tapas siempre terminaban masticadas por sus diminutos dientes .Cada vez que le contaba sobre mi trabajo me miraba intrigada tratando de entender porque siempre terminaba corriendo tras alguien.

Ahora que estoy lejos la recuerdo, cada vez que veo a un niño de su edad, con esa inmensa y traviesa sonrisa y  su tono peculiar al  decirme hola tía Yanina.

5

Todo esto me llevó a pensar. ¿Qué estamos haciendo realmente “los grandes” por los niños?  Por qué estamos destruyendo de a poquitos este mundo, que finalmente quedará para ellos. ¿Por qué no hacemos que todo funcione mejor? ¿Es difícil pensar en ellos cada vez que hacemos cosas de adultos?  La tierra, el agua, los recursos naturales no son posesión de nadie, son de todos en especial de los niños, de tus hijos, sobrinos, nietos…

Una vez Nayara me preguntó si nos íbamos a extinguir igual que los dinosauros, yo le dije que todo tenía un ciclo de vida y que mientras no venga otro meteorito estaríamos a salvo. Luego me puse a ver los noticieros y pensé que quizás nos vamos a terminar de extinguir  antes, con tanta guerra, escasez, odio y muerte.

4

En otra ocasión me dijo que quería ser madre de familia y como todas las cosas que me dice las tomo en serio, le dije que debía ser un profesional primero y luego pensar en la familia.Pero sí eso decidiera, espero que  lo pueda conseguir. Un buen hombre, una buena casa, y una linda familia. Imagino que es eso lo que esperamos, los tíos, los padres los abuelos de esas pequeñas caritas inocentes. Es cierto que el mundo no es un paraíso y que hay que trabajar duro para conseguir lo que se quiere, pero con nuestro egoísmo y malas decisiones lo estamos convirtiendo en un infierno y eso sí es imperdonable.

1

Lo  último que se le ocurrió preguntarme es qué si en el país donde estoy hay perros, y qué si conocía los nombres de todos esos perros… Es que así son ellos, únicos y ocurrentes.

 

Published by

@yaniesther

Soy reportera gráfica desde el 2003 cuando ingresé al diario La República, fueron siete años y medio de aprendizaje, realizando tareas de edición y jefatura. En el 2009 me fui a trabajar a la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) como subeditora de PuntoEdu. Paralelamente realizaba trabajos para Oxfam, en sus proyectos por el país. En el 2010 fui contratada como fotógrafa de campaña de Lourdes Flores a la Alcaldía de Lima, y en el 2011 apoyé por un mes a Alejandro Toledo en su campaña a la presidencia de ese año. Finalmente en abril del 2011, volví al diario La República. Para luego de cuatro meses, venir a Argentina, Buenos Aires y empezar todo de nuevo.Lo más importante es nunca dejar de avanzar.