Los manteros de Buenos Aires,Argentina.

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En ese momento vivía entre Corrientes y Maipu y sin querer conseguí una vista privilegiada de las marchas, protestas y reclamos de algunos argentinos disconformes con el gobierno. Me encontraba cerca del Obelisco, la avenida 9 de Julio, la Plaza de Mayo, La Casa Rosada, es decir; no me perdía ninguna matraca, pancarta, silbato, tambor ni pliego de reclamos. Veía de todo y de todas los gremios.

Esta es una de las tantas protestas que pude fotografiar. Se le llamó: La protesta de los manteros. Manteros son aquellas personas que venden sus productos en la calle. Algo así como los ambulantes de Jirón de la Unión, cuando existieron. El Gobierno de Buenos Aires, liderado por Mauricio Macri, decidió retirarlos de la zona, para imponer orden y limpieza. Entonces a los manteros no se les ocurrió mejor manera de protestar que cerrar la avenida Corrientes con la calle Florida.

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Se instalaron en medio de la pista y vendían sus productos como si no pasara nada, la medida duraría el tiempo que demorara la solución a su problema. Lo malo de esa protesta era la carga de tráfico que se producía, porque al cerrar una avenida tan importante también se veía perjudicada la 9 de julio, considerada “la avenida mas ancha del mundo”. El resultado fue cientos de conductores molestos e inmóviles en sus autos o buses.

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La prensa asistía todos los días a este campamento de protesta que empezaba al medio día y terminaba a las seis de la tarde. Algunos entrevistaban a los afectados y buscaban “casos humanos”de esos que se creen necesarios para darle un rostro a una protesta. En realidad sí había muchos casos humanos, gente que contaba con ese trabajo para llevar comida y pagar las cuentas de ellos y su familia.

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La facilidad de vender en la calle Florida era únicamente para los artesanos que querían ofrecer sus trabajos en esa zona, que por cierto es muy turística. Aunque algunos vendían ropas, peluches, perfumes, mates, jugos de naranja, discos etc. Quizás por ese desorden Macri decidió retirarlos.

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Algunos artesanos también apoyaban la protesta porque se sentían apenados por sus compañeros.

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Nunca faltaban los curiosos y curiosas que mientras hacían sus compras en alguna tienda, se daban tiempo de salir, aplaudirlos y tomar una foto para luego publicarla en alguna red social.

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Su protesta incluía recorrer con bombo y banderas todas las cuadras de Florida. Cada cierto cuadra aparecía algún incomodo transeúnte que se animaba a pararlos y decirles que vayan a otro lado a protestar.

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Me llamaba la atención ver a muchos niños y niñas en estos tipos de manifestaciones, así como también ver a madres con sus hijos en brazos. A pesar del calor y el bullicio preferían quedarse ahí, reclamando.

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Las ollas comunes se instalaban al medio día y horas después se empezaba a repartir los tapers de comida.

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Admirable era el respeto de la policía hacía los manifestantes; nunca les negaron el permiso, ni les imponían sus reglas. Simplemente se mantenían alertas y vigilantes.

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No faltaba la familia completa que aprovechaba la manifestación para pasar un día juntos tirados en la pista tomando sol.

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Otros acompañaban a sus familiares y los observaban desde lejos, cansado de los días de protesta o agotados por el calor.

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Los argentinos son claro y directos: “Macri; vago, delincuente de mierda” 

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Finalmente la calle Florida se quedó sin manteros. Luce ordenada y más limpia, me pregunto hasta cuando durará

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@yaniesther

Soy reportera gráfica desde el 2003 cuando ingresé al diario La República, fueron siete años y medio de aprendizaje, realizando tareas de edición y jefatura. En el 2009 me fui a trabajar a la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) como subeditora de PuntoEdu. Paralelamente realizaba trabajos para Oxfam, en sus proyectos por el país. En el 2010 fui contratada como fotógrafa de campaña de Lourdes Flores a la Alcaldía de Lima, y en el 2011 apoyé por un mes a Alejandro Toledo en su campaña a la presidencia de ese año. Finalmente en abril del 2011, volví al diario La República. Para luego de cuatro meses, venir a Argentina, Buenos Aires y empezar todo de nuevo.Lo más importante es nunca dejar de avanzar.