La muerte los acompañó, siempre…

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Ken Oosterbroek es fotografiado en pleno trabajo. Foto: Kevin Carter

 Bang Bang Club fue el nombre que se les dio a cuatro aguerridos fotógrafos que a inicios de los años 90′ trabajaron en Sudáfrica en la época del Apartheid. Kevin Carter, Greg Marinovich, Ken Oosterbroek, y Joao Silva fueron reporteros gráficos que traían imágenes dramáticas de la guerra interna que se producía entre los seguidores de Nelson Mandela y los ZulúesLa expresión bang bang se usaba cada vez que se referían a estos enfrentamientos. El grupo se hizo conocido por su trabajo; siempre cerca de los hechos, y por el nivel de amistad y confianza que se tenían entre ellos, trabajaban siempre juntos.

Al respecto, en el prologo del libro The Bang Bang Club: Snapshots from a Hidden War, escrito por Greg Marinovich y Joao Silva:

“… y debían ser bastante fríos para enfrentar ese horror como parte de su trabajo…cuán frecuentemente debieron ser insensibles, al punto de pisotear cadáveres sin mostrar emoción, para capturar esa imagen que les demandaban las agencias… Los sudafricanos les debemos muchísimo por su contribución en este frágil proceso de transición de la represión a la democracia, de la injusticia a la libertad”. Desmond Tutu, ganador de un premio Nobel.

La publicación diaria de sus fotos en todos los medios internacionales logró acelerar la organización de las primeras elecciones democráticas en ese país.

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Seguidores de Inkatha golpean a otro que no lo es, con la excusa de la limpieza étnica. Soweto, 17 de agosto de 1990. Foto: Greg Miranovich

Tuvieron éxito y reconocimiento profesional por el trabajo logrado, pero el infortunio tampoco los dejó de lado. Ken Oosterbroek, uno de los más respetados fotógrafos de todo Sudrafica, murió a causa de una bala en un enfrentamiento en Tokoza. Kevin Carter, ganó un premio Pulitzer por la foto de la niña sudanésa, imagen que le valió duras críticas por no haber asistido a la niña. Estas críticas y la muerte de su amigo Ken Ooosterbroek lo derrumbaron animicamente y se suicidó. Greg Marinovichsalió herido en ese mismo tiroteo de Tokoza, pero logró recuperarse, todavía sigue trabajando como fotógrafo y escritor freelance.  Joao Silva, sufrió un grave accidente en octubre del 2010, perdió sus dos piernas al pisar una zona minada cuando cubría una comisión de trabajo.

El contexto político-social que vivieron los fotógrafos fue intenso y violento y tuvieron que lidiar todos los días con imágenes de horror y mostrarlas al mundo. Fotos, de gente ejecutada, quemada viva, muerta a puñaladas…Pero era su trabajo y lo hacían bien. El objetivo, siempre, será informar con sus imágenes sobre lo que ocurre en alguna parte del mundo y eso muchas veces puede costar la vida.

Aquí hay dos fotos del día en que una asignación de trabajo terminó en la muerte de uno de ellos.

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Ayudan al fotógrafo Ken Oosterbroek, quien resulto muerto al instante al recibir una bala perdida en Tokoza. Foto: Jaoa Silva  

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El fotógrafo James Nachtwey ayuda a Greg Marinovich herido de bala. En segundo plano se ve a Jaoa Silva tomando fotos a ken, siendo auxiliado. Esa es la imagen que aparece arriba. Foto: Juda Ngwenya

Los dejo con el trailer de una película que se realizó sobre estos hechos. The Bang Bang Club, es una largometraje algo ligero pero que cumple con mostrar el riesgo que tienen algunos fotógrafos que cubren situaciones de violencia.

 

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@yaniesther

Soy reportera gráfica desde el 2003 cuando ingresé al diario La República, fueron siete años y medio de aprendizaje, realizando tareas de edición y jefatura. En el 2009 me fui a trabajar a la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) como subeditora de PuntoEdu. Paralelamente realizaba trabajos para Oxfam, en sus proyectos por el país. En el 2010 fui contratada como fotógrafa de campaña de Lourdes Flores a la Alcaldía de Lima, y en el 2011 apoyé por un mes a Alejandro Toledo en su campaña a la presidencia de ese año. Finalmente en abril del 2011, volví al diario La República. Para luego de cuatro meses, venir a Argentina, Buenos Aires y empezar todo de nuevo.Lo más importante es nunca dejar de avanzar.