La lamentable noticia de la muerte de Luis Choy…

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La noticia de la muerte del fotógrafo Luis Choy, me tomó por sorpresa el sábado a media noche. No comprendía quién o por qué motivo atentaron contra su vida. Después, cuando descartaron el móvil del robo, quedé todavía más confundida. ¿Quién podría matar a un hombre con una hija a la que adoraba? ¿Quién en su sano juicio agarraría un arma para matar a alguien en la puerta de su casa? ¿Qué ser humano es capaz de disparar y volver a disparar hasta asegurarse de la muerte de su víctima?

Este mundo se está volviendo cada vez más violento y cruel. Lo sé, porque lo veo en los noticieros y lo leo en los diarios. Costumbre que estoy dejando desde hace tiempo. Desde el momento en que los medios empezaron a producir episodios de horror, asesinatos, muertes, venganzas… Capítulos de novela policial que se difunden día, tarde y noche. Con entrevistas a los afectados, uno más destrozado que el otro.

Luis Choy no estuvo ajeno a esa repugnante forma de hacer periodismo. Reporte semanal de Frecuencia latina, en nombre de la primicia, emitió imágenes de la agonía del fotógrafo minutos después de sufrir los disparos. ¿Qué motivo había para pasar ese video? Evidentemente las críticas cayeron de todos lados. Algo parecido ocurrió hace más de tres meses, con el diario Correo en su edición web, cuando publicó fotos de los cuerpos de los periodistas muertos, tras caer su camioneta al río. ¿Acaso no aprendimos nada en ese momento?

Pido nuevamente respeto por todas las personas que como Luis Choy han tenido un trágico destino; consideración por la familia que queda devastada por la muerte de un ser querido. Suficiente tenemos con el salvajismo con el que actúan estos criminales. ¿Qué hacer entonces? Hagan su trabajo; apoyados en valores, criterio y respeto. ¿No creen?

Desde aquí, mis condolencias a la familia y amigos de este gran colega.

¿Existe o no manipulación en la foto ganadora del World Press Photo 2013?

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Paul Hansen, fotógrafo sueco, ha sido elegido ganador del World Press Photo 2013, entre los más de 5,600 fotógrafos que participaron de este certamen. Su foto muestra a dos pequeños hermanos y a su padre, siendo trasladados a una mezquita para realizar sus entierros. Después de haber sido atacados por misiles israelíes en la ciudad de Gaza. Los que llevan los cuerpos entre llantos y dolor son sus familiares.

En palabras de Mayu Mohana, jurado del concurso,  “su fuerza reside en el contraste de enfado y pena de los adultos con la inocencia de los niños”

Sin embargo esta foto, pone nuevamente en discusión los límites de manipulación en una fotografía. No se puede afirmar que la foto haya sido tocada intencionalmente por el fotógrafo. En una entrevista que concede a El País, Hansen comenta:

“La luz del sol era cegadora, una luz horrible (para hacer fotos) y de repente nos metimos en aquel callejón tan estrecho y una marea de dolor me golpeó. Tuve suerte. Había otros periodistas, incluso se ve alguno en la foto”

Es cierto que la foto de Paul es considerada ganadora por lo que trasmite, pero las dudas y suspicacias de aficionados y profesionales surgen por detalles como la iluminación. Que describe muy bien Andrés Rey de ALTFoto.

“Hay que admitirlo, la iluminación es perfecta y parece de estudio. Los rostros principales tienen la clásica formula de luz principal+luz de relleno+contraluz que parece preparada. Las expresiones varían desde la absoluta tristeza, la ira incontrolable y hasta una aparente indiferencia. Incluso se puede ver como la parte inferior tiene un contraste fuerte, casi perdiendo toda información de los pies de las personas, que colabora de manera excelente resaltando las sabanas blancas de los niños”

En diversas páginas como Xataka Foto y Dedo Medio existen varios comentarios que critican al fotógrafo por el supuesto uso de filtros y otros recursos para darle dramatismo a la imagen. Al respecto no hay una respuesta oficial de WPP o del fotógrafo.

Si la foto fue realmente retocada por Hansen ¿merece o no el premio? a pesar de que la imagen es una muestra fehaciente de lo que ocurre en ese extremo del mundo.  ¿O quizás la organización debe aceptar el uso de las nuevas herramientas que tienen los fotógrafos para retocar sus fotos, y cambiar sus reglas?

Uno de los requisitos para participar en World Press Photo es que la imagen no sea retocada “el contenido de la imagen no debe ser alterado. Sólo se permiten los retoques que se ajustan a los estándares actualmente aceptados”.

¿Qué son estándares actualmente aceptados? Es la pregunta que deberían aclarar mejor los organizadores.

Por esta regla en el año 2010 descalificaron al fotógrafo Stepan Rudik, quién había borrado parte de un pie de la imagen original. Pero no habían mencionado nada sobre la edición de esa misma foto, que parte de un toma general hasta llegar al detalle de la mano vendada.

Es decir, WPP no dijo nada sobre el corte de la foto, pero si por el borrado del pie. ¿Entonces cuáles son los límites?  ¿Ustedes que opinan?

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